Ángela Salazar Murillo fue una mujer afrodescendiente quién trabajó gran parte de su vida como lideresa y defensora de los derechos humanos, en especial con las mujeres víctimas en el Urabá Antioqueño. Nació en Tadó, Chocó, Colombia en 1954. Hija de padres chocoanos, aunque educada en Medellín, ciudadana Urabaense por decisión desde 1980.
Hizo parte de diferentes procesos organizativos de las mujeres y la sociedad civil, fue así como, junto a otras compañeras fundaron la Casa de la Mujer en Apartadó en 1996, y desde la labor comunitaria y popular apoyó la creación de la Asociación de Mujeres de Apartadó en 2000. Hizo parte de la Red de Mujeres de Urabá en 2001 y fue escogida como representante nacional en la Iniciativa de Mujeres por la Paz IMP desde 2001.
Con su designación como comisionada de paz de la comisión de la verdad, sus aportes representaron la lectura y visibilidad de las voces de las comunidades negras en el país, estableciendo puentes para la comprensión de las complejidades del conflicto armado y la imperante necesidad de avanzar hacia la paz y la verdad con justicia social. Ángela fallece en el año 2020 a causa del COVID-19.
Queremos así, que a través de todos los saberes y aprendizajes que circulen en la escuela, su memoria se mantenga viva como parte del compromiso de las mujeres por el cuidado de la vida y la construcción de la paz en el mundo.
En palabras de Ángela:
“Estoy atenta a escuchar voces diversas, porque reconozco que no hay una verdad única ni universal, sino que desde todas las orillas surgen voces que crean un mar de explicaciones, dolores y esperanzas…”